Ir al contenido principal

Los átomos desvelan nuevas pistas sobre el «origen caliente» del centro de la Tierra


En el centro de la Tierra hay una esfera gigantesca de hierro fundido y sólido que gira aún más rápido que el resto del planeta - Vadim Sadovski/Anat Shahar

Un estudio publicado en «Science» ha demostrado que el núcleo, una esfera metálica que está en el centro del planeta, no está compuesto por carbono ni hidrógeno, después de estudiar el comportamiento de los isótopos de hierro

En las entrañas ardientes del planeta Tierra, una gigantesca esfera de hierro gira incansablemente, como si fuera el corazón de una enorme criatura. En su interior, se alcanzan temperaturas de hasta 6.700 grados centígrados, y se libera tanto calor que las enormes y pesadas placas tectónicas cercanas a la superficie se mueven como si fueran simples macarrones flotando en una cacerola. El origen de este núcleo se remonta a las colisiones de los asteroides que quedaron en los alrededores del Sol durante el nacimiento de nuestro sistema planetario. Se cree que a medida que las rocas chocaban, se iban formando cuerpos mayores, y que la energía de los impactos acabó fundiendo algunas partes. Con el tiempo, se cree que estos ladrillos primordiales se transformaron, y que los materiales más densos quedaron acumulados en el centro del «bebé del planeta Tierra».

Este jueves, un estudio presentado en la revista «Science» ha tratado de una vez por todas de entender cómo se formó esta inmensa dinamo planetaria hecha de hierro. Los científicos, del Instituto Carnegie para la Ciencia, han reproducido en su laboratorio los extremos fenómenos que ocurrieron en la génesis de la Tierra. Para ello, han analizado cómo le afectan las extremas presiones al hierro, y han descubierto que la presión del centro de la Tierra probablemente fraccionó este elemento en varios isótopos (átomos del mismo elemento, pero con distinto número de neutrones en su núcleo), y que estos reaccionaron probablemente con elementos más ligeros para formar el centro de la Tierra de hoy en día.

«¿Qué quiere decir esto? Significa que ahora entendemos mejor cuál es la historia química y física de nuestro planeta», ha dicho Anat Sahar, el primer autor del estudio, en un comunicado. «Aunque la Tierra es nuestro hogar, aún hay muchas cosas que no entendemos sobre su interior».

Según los resultados de los investigadores, no solo se sospecha que la presión en el interior de la Tierra puede fraccionar el hierro en isótopos, sino que se podría descartar que en el núcleo hubiera elementos como carbono e hidrógeno, mientras que aún quedaría por confirmar si hay oxígeno, azufre o silicio.

Estudiar la génesis de la Tierra
Para empezar, aún no se entiende muy bien cómo los impactos de los asteroides, tanto metálicos como rocosos, acabaron originando un gran cuerpo en el que el hierro fundido se acumulaba en el centro, a la vez que las rocas más ligeras quedaban en la periferia, en un proceso conocido como «diferenciación».

El principal problema es que, evidentemente, no se puede bajar al núcleo de la Tierra para analizar los compuestos que existen en su interior. Por eso, los científicos tienen que conformarse con datos sismológicos para imaginar qué hay ahí abajo. Al igual que una persona golpea con el dedo una pared para saber si es muy gruesa o no, los investigadores pueden estudiar los sismogramas que se obtienen cuando hay terremotos para estimar cómo es el interior terrestre. Además, los investigadores también pueden estudiar las propiedades de los átomos para averiguar qué tipo de elementos se pueden acumular ahí abajo.

Y eso mismo es lo que ha hecho el equipo de Sahar. Su hipótesis decía que durante el proceso de diferenciación de la Tierra, en el que el hierro se acumuló en el centro y las rocas más ligeras quedaron en la superficie, el hierro interaccionó con elementos más ligeros, y que por ello se formaron residuos que hoy en día deberían poder encontrarse en las capas más superficiales.

Los resultados obtenidos por los investigadores han permitido demostrar que, efectivamente, la presión es capaz de fraccionar el hierro en varios isótopos, y que gracias a ella sería posible que interaccionara con elementos más ligeros. Pero esto mismo también ha permitido descartar que en el núcleo haya carbono o hidrógeno, a la vez que ha abierto la puerta a que haya oxígeno, azufre o silicio.

«La prueba de que las presiones extremas afectan al modo que tienen los isótopos de partirse, y el hecho de que podamos encontrar huellas de esos procesos en rocas de las profundidades, es un paso enorme en la dirección de entender la evolución geoquímica de nuestro planeta».

Ahora, resta comprobar si es posible que haya azufre o silicio en el núcleo. O quizás tratar de aprovechar lo que se ha averiguado para producir isótopos con nuevas propiedades.

FUENTE: ABC.ES

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Avistamiento Ovni en Yucatán, en la vía Acanceh-Tecoh (México)

Muchos de los reportes de OVNIS son desde las carreteras. (Jorge Moreno/SIPSE)

Don Manuel relata las ocasiones en que vio Ovnis en las carreteras de Yucatán durante la noche.

Jorge Moreno/SIPSE

Tres personas me contactaron para informarme que por dos noches consecutivas (jueves 8 y viernes 9 de septiembre 2016) vieron Ovnis en la carretera del mundo maya, tramo Acanceh-Tecoh, es decir, a unos 25 kilómetros de Mérida.

Las descripciones de los tres reportes son similares, dos luces de color azul (separadas) que se siguen una a otra y por momento se alejan; no hacían ningún tipo de ruido, estaban a una distancia relativamente baja y la luz emitida era tenue, pero intermitente por momentos.

Las tres personas no se conocen entre sí, pero pasaron por ese sitio entre las nueve y las once de la noche, ese decir la aparición del Ovnis duró bastante tiempo.

Y aunque no dan más detalles al respecto (ya estamos investigando a través de nuestros corresponsales en esa zona), uno de ellos nos comen…

La Estación Espacial Internacional despliega un pequeño prototipo de ascensor espacial

Estación Espacial Internacional. Un módulo japonés de experimentación es capaz de lanzar minisatélites de forma barata - NASA

Ha lanzado un minisatélite que desplegará un cable de kevlar de 100 metros de longitud para probar la tecnología, y que también podría usarse para cazar basura espacial

En la imagen del día seleccionada por la NASA, la agencia espacial ha anunciado el reciente despliegue de un satélite japonés llamado STARS-C (de «Space Tethered Autonomous Robotic Satellite-Cube») desde la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés). La finalidad de este satélite será funcionar como un prototipo de varias tecnologías que podrían tener aplicación en el diseño de un ascensor espacial, capaz de transportar cargas hacia la órbita.

Cuando el satélite esté desplegado en cuestión de días, estará formado por dos pequeños cubos de apenas 10 centímetros unidos por un cable de kevlar de 100 metros de longitud. El conjunto apenas pesa 2,66 kilogramos.


Lanzamiento del pequeño satélite…

Los astrónomos descubren un nuevo tipo de galaxia

La mayoría de las galaxias son espirales, pero también hay formas elípticas o irregulares. El Hubble muestra la variedad en una pequeña porción del cielo, equivalente a la décima parte del diámetro de la luna, donde halló 10.000 galaxias - NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) and the HUDF Team

Aseguran no haber visto una así nunca antes. Todo apunta a que es un objeto Hoag, unas galaxias donde un anillo rodea a un núcleo, pero que en este caso ha logrado acumular dos anillos

Si el Universo está poblado (como poco) por miles de millones de galaxias, y si cada una a su vez cobija a millones o a miles de millones de estrellas, ¿qué nos faltará aún por aprender? El astrónomo Edwin Hubble (que le da su nombre al famoso telescopio espacial) probablemente sentía vértigo cuando se planteaba esta pregunta, pero sus esfuerzos le permitieron clasificar las galaxias que observaba en cuatro grandes categorías. En función de su forma, las dividió en espirales (tienen forma de remolino, como la Vía Lácte…